Neumáticos baratos · Venta de neumáticos nuevos y de ocasión en Zaragoza · Todos los servicios para tu automóvil · Tfno. 617 591 427

Helicoil: qué es, para qué sirve y cómo se usa

Estás a punto de terminar el trabajo. Tan solo te queda un tornillo por apretar y… ¡Cáspita! No se queda fijado en su sitio. Lo más probable es que los hilos que conforman el orificio donde quieres apretar el tornillo estén pelados, lo que comúnmente llamamos un “pasada de rosca”. Si eres de los que le gusta meterle mano al coche (en el buen sentido), seguramente te haya pasado alguna que otra vez. Y es en este punto cuando utilizar un Helicoil es realmente útil.

¿Qué es un Helicoil?

Como su nombre indica, un Helicoil es un alambre de acero inoxidable o bronce fosforado helicoidal que tiene una sección transversal en forma de diamante. Dicha sección permite que la parte externa del alambre se fije en un orificio roscado para formar una espiral interna donde se acoplará un tornillo o espárrago. Las bobinas del inserto se comprimen durante la instalación, ya que el inserto se enrosca el orificio.

Al igual que ocurre con la marca Scalextric para aludir a las pistas de slot, Heli-Coil es una marca registrada para referirse a los insertos helicoidales

Como un resorte en espiral, los devanados comprimidos del inserto instalado intentan expandirse contra las paredes de la carcasa roscada. La tensión resultante entre el inserto y las paredes ayuda a retener el tornillo y asegurar su correcta fijación. Un Helicoil proporciona un medio conveniente para reparar roscas estropeadas, aunque también se utiliza para para fortalecer la fijación en materiales blandos como aluminio, fundición de zinc, madera o magnesio.

Las aplicaciones más tendentes del Helicoil en el mundo automotriz incluyen la reparación de la culata del motor después de un exceso de fuerza involuntario o el roscado cruzado de las bujías de encendido. Piensa que un profesional puede hacerte una rectificación, pero te saldrá mucho más caro. La mejor forma para ahorrarse unas pelas y aprender es hacerlo tú mismo, y solo necesitas algo de maña y paciencia.

Ten en cuenta una cosa: si los hilos del propio tornillo están dañados, el Helicoil no nos va a solucionar el problema. Si ponemos el inserto helicoidal en el hueco dañado e intentamos encajar un tornillo en mal estado, tendremos que comprar otro tornillo y otro Helicoil. Fíjate bien antes de hacer la instalación. Y hablando de esto último, el kit incluye los insertos, el macho, la broca para el taladro y una herramienta de compresión.

¿Cómo se usa un Helicoil?

La instalación de un inserto Helicoil requiere perforar el orificio original con sumo cuidado para que la espiral se ajuste bien. Usando una broca del tamaño adecuado, hay que taladrar el orificio. Asegúrate de llegar hasta el final del agujero, pero no profundices más de lo necesario. El macho que viene con el kit de montaje no tiene una rosca estándar de 60 grados, son todas iguales pero con un diámetro un poco más grande para proporcionar mayor agarre al inserto.

Has de tener presente que si no taladras con el mismo ángulo del orificio, no habrá Helicoil que te salve del error. Es muy importante hacer estos dos pasos con muchísima cautela, por lo que vale la pena tomarte tu tiempo en hacer las cosas bien. Dado que el grosor del macho es levemente superior al del agujero, se puede engrasar un poco para facilitar su introducción.

Siguiente paso: insertar el Helicoil en el orificio. La pieza de alambre está provista de una lengüeta en uno de sus extremos. Una vez localizada, la herramienta de compresión tiene una muesca que encajará con ese lengüeta. Con el mismo cuidado y delicadeza con la que has perforado previamente el agujero, enrosca el Helicoil. Una vez hecho esto, elimina la espiga que sobresale, bien mediante un golpe seco con un punzón o cortándola con unos alicates.

Los insertos Helicoil no requieren selladores para que queden retenidos. Una vez instalados, son elementos muy confiables y duraderos cuyo rendimiento puede soportar condiciones de alta tensión en la mayoría de situaciones.

Ventajas de usar un Helicoil

Resistencia a la corrosión y a la temperatura. Los materiales en los que se fabrican los insertos Helicoil (acero inoxidable, bronce fosforoso, titanio o aleaciones de Inconel) hacen que sean robustos y fiables incuso en condiciones de elevadas temperaturas y humedad.

Durabilidad. Su calidad de construcción garantiza una elevada resistencia al desgaste. Se pueden enroscar y desenroscar muchos tornillos antes de que se estropee. Además, distribuyen de forma uniforme de cargas y tensiones.

Gran sujeción. No es necesario ningún tipo de arandela o pasador para fijar un tornillo usando un Helicoil.

Menos fricción sobre la rosca. La fuerza que se ejerce sobre el tornillo se puede ajustar de forma más precisa, aprovechando más eficientemente su elasticidad.

La entrada Helicoil: qué es, para qué sirve y cómo se usa aparece primero en Noticias.coches.com.



Consejos – Noticias.coches.com
leer más →

Estas son las infracciones que más puntos del carnet te quitan

En la actual Ley de Tráfico hay un buen número de infracciones que restan puntos en el carnet de conducir. Con este sistema se va quitando un número de puntos en función de la gravedad del acto que se haya llevado a cabo. Hay sanciones leves que conllevan multa sin retirada de puntos y también algunas otras que restan apenas dos puntos. Nada preocupante para la mayoría de conductores, por eso ahora nos centramos en las infracciones que restan más puntos del permiso de conducir.

Hay que comenzar diciendo lo máximo son las infracciones penadas con 6 puntos. Esto quiere decir que no hay infracciones que resten 10 puntos de una vez, el máximo es 6. También está estipulado que no se pueden perder más de 8 puntos en el mismo día, a no ser que se trate de una infracción muy grave. Porque queda claro que por la vía penal sí que se puede retirar el carnet de conducir directamente y durante un periodo de tiempo determinado. Así que vamos con las infracciones con las que te pueden quitar 6 puntos.

Conducir bajo los efectos del alcohol

alcohol al volante

A estas alturas está más que clara la importancia del eslogan “si bebes, no conduzcas”. El alcohol y la conducción no pueden ir nunca de la mano y la DGT impone una sanción ejemplar para esta conducta. En el caso de que un conductor tenga una tasa superior a los 0,50 mg/l en aire espirado, 0,30 mg/l en conductores profesionales o en los que tengan el carnet desde hace menos de dos años. En ese caso se quitarían 6 puntos del carnet con multa de 500 euros. Si la tasa está entre 0,25 y 0,50 mg/l (0,15 y 0,30 mg/l en profesionales y noveles) se restan 4 puntos. Si la tasa supera los 0,60 mg/l va por lo penal y se puede retirar el carnet de uno a cuatro años.

Conducir bajo los efectos de las drogas

Con el tema de las drogas también hay sanciones duras. En este caso no hay tasas ni cantidades a superar, si te pillan al volante bajo los efectos de estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes y otras sustancias de efectos análogos conlleva la retirada automática de 6 puntos del carnet. En este caso la sanción económica se eleva hasta los 1.000 euros.

No someterse a una prueba de alcoholemia o drogas

Pero no solamente el hecho de dar positivo en los controles de alcohol y drogas viene acompañada de sanción. También la negativa a someterse a dicho control es una infracción grave y estará penada como si fuera un positivo en toda regla. A quien incumpla la obligación de someterse a las pruebas se le retirarán 6 puntos del permiso de conducir y sanción económica, algo que además podría agravarse por desobediencia a la autoridad.

Conducción temeraria

Otra de las infracciones considerada como grave que conlleva la retirada de 6 puntos del carnet es la conducción temeraria. Esta conducta, la de circular en sentido contrario del establecido y la de participar en carreras ilegales tienen el máximo de retirada de puntos, además de la correspondiente multa económica.

Sobrepasar más del 50 % el límite de velocidad

La velocidad es una de las principales causas de muertes al volante. Ya hemos hablado de todas las multas por exceso de velocidad, pues la sanción depende de cuánto se sobrepase el límite. Se considera grave o muy grave y se quitan 6 puntos de carnet cuando se sobrepasa en más del 50 % la velocidad máxima autorizada (siempre que suponga superar en más de 30 km/h el límite). Depende de cuál sea la velocidad se pondrán multas de 500 o 600 euros y se podrá ir por la vía penal.

Superar más del 50 % los tiempos de conducción

Otro comportamiento que pasa desapercibido para un buen porcentaje de conductores pero que es realmente importante en los profesionales son los tiempos de conducción. Este colectivo tiene que respetar los descansos estipulados y se les quitarán 6 puntos del carnet de conducir en el caso de que excedan en más del 50 % el tiempo de conducción o reduzcan más del 50 % el tiempo de descanso establecido en la legislación sobre transporte terrestre.

Llevar instalado un inhibidor de radares

Es buen momento para recordar las diferencias entre inhibidor, detector y avisador de radares. Porque llevar un inhibidor instalado en el coche conlleva la máxima sanción de puntos y una de las máximas a nivel económico (6.000 euros). Perderán 6 puntos los que lleven inhibidores, cinemómetros u otros mecanismos encaminados a interferir en el correcto funcionamiento de los sistemas de vigilancia del tráfico.

Alterar el funcionamiento del tacógrafo

Terminamos con la última infracción que conlleva la retirada de 6 puntos del carnet de conducir. Es la de alterar el normal uso del tacógrafo o del limitador de velocidad. Estos dispositivos están más extendidos en vehículos dedicados al transporte de mercancías o de personas (camiones y autobuses). La alteración para que supere la velocidad máxima o la carencia harán que el usuario reciba la sanción.

La entrada Estas son las infracciones que más puntos del carnet te quitan aparece primero en Noticias.coches.com.



Consejos – Noticias.coches.com
leer más →

¿Cómo abro la puerta de mi coche si me he dejado las llaves dentro?

Tener una llave de repuesto es una de esas cosas que nunca parecen necesarias hasta que se necesita. Puede ser que alguna vez la pierdas, que te la roben o que te la hayas dejado dentro del coche y se haya cerrado estando tú fuera. Es normal que resulte embarazoso y que suponga una putada puñeta intentar abrir la puerta. Piensa que, como tú, otros 100.000 españoles más al año se olvidan las llaves dentro.

Entonces, ¿cómo podrías abrir la puerta de tu coche sin usar la llave? Puedes llamar a un profesional y que te cobre varias decenas de euros por cinco minutos de trabajo, pero hay varios métodos gratuitos que pueden solucionarte el problema. Y no, no hace falta recurrir a romper la ventana para recuperar las llaves. No hay que frustrarse con uno mismo, son cosas que pasa, y aquí vamos a ver algunas soluciones que pueden resultar útiles.

Desbloquear una puerta de coche sin llave

Los mecanismos de bloqueo varían ampliamente en función del vehículo. Los más nuevos tienen cerraduras remotas para abrirlos y cerrarlos, y en los más antiguos hay que recurrir al movimiento de giro de muñeca para abrirlo manualmente. Algunos tienen el bombín en la parte interna superior de la puerta, justo al lado de la ventanilla, mientras que otros lo tienen en el asa. Primero de todo, hay que saber con certeza donde está el mecanismo de desbloqueo.

Método 1: Cordón de zapato

Parece demasiado bueno como para ser cierto, pero lo cierto es que este método tan solo funciona con los mecanismos de bloqueo internos que tienen un resorte vertical para ser operados. Eso sí, es, posiblemente, la opción más rápida, low cost y sencilla en un momento de apuro.

Tendrás que quitar el cordón de tu calzado y hacer un pequeño nudo corredizo que, en el momento de abrazar el pivote del seguro, pueda ser apretado. Coloca el cordel en el interior del coche a través del espacio que existe entre la puerta y el resto de la carrocería, preferiblemente desde la esquina superior derecha (refiriéndonos a la puerta del conductor). Después, intenta meter el lazo en la cerradura, apriétalo, tira hacia arriba et voilà.

Método 2: Una percha

Este método, al igual que el anterior, puede llegar a ser frustrante. Salvo que seas un profesional, necesitarás de muchos intentos hasta que salga. No desfallezcas, al final siempre se consigue. Necesitarás una percha de alambre y unos alicates (o fuerza bruta) para darle una forma de gancho alargado que se adentre dentro de la ventana.

Una vez lo tengas, existen dos opciones:

  • Tu coche tiene el pulsador de desbloqueo en el reposabrazos. Si llegas a alcanzar el botón, púlsalo y problema resuelto.
  • Mueve el alambre hasta encontrar el mecanismo de desbloqueo, con cuidado de saber siempre su posición. Cuando encuentres el resorte y notes que lo tienes enganchado, tira (o empuja, según el vehículo).

Método 3: Varilla y destornillador

Todo lo que necesitas es un destornillador de punta plana, una varilla de acero (aunque cualquier instrumento largo, delgado y rígido te servirá) y unos segundos de tu preciado tiempo. Usa el destornillador para hacer palanca sobre el marco de la puerta e intentar abrirla lo justo y necesario para introducir la varilla. Busca el botón de desbloqueo y presiónalo. Ten cuenta que cualquier objeto metálico puede dañar el exterior y el interior, así que ten cuidadín.

Método 4: Slim Jim

Posiblemente desconozcas lo que un Slim Jim es, pero, seguramente, lo hayas visto en más de una ocasión. Es una ganzúa que se inserta a través de las gomas que rodean la ventanilla del coche y pasan por alto el ojo de la cerradura a la hora de abrir la puerta. Es una herramienta que ha aparecido en la gran pantalla en numerosas ocasiones, cuando los cacos pretendían robar coches, aunque la policía también los suele llevar.

Este método también está diseñado para los mecanismos de bloqueo más antiguos. Inserta el tope más fino en el interior de la puerta de la misma manera que harías con la percha, y busca el resorte encargado de desbloquear las puertas. Si esta herramienta se usa de forma inadecuada, en vez de solucionar tu problema vas a sumar unos nuevos. Puedes romper la ventana, estropear el cableado interno o, simplemente, dejar la puerta bloqueada.

Método 5: Pelota de tenis

Quizá este es uno de los métodos más controvertidos de los explicados hasta ahora. Se supone que, con una pelota de tenis, se puede forzar la cerradura de un coche para desbloquear el mecanismo de cierre. Una técnica que requiere algo de maña y fuerza, y no supone una gran complicación, al menos sobre el papel.

Con un taladro, un destornillador o cualquier otro objeto punzante, haz un agujero en la bola lo suficientemente grueso para encajar en el ojo de la cerradura. Coloca la pelota de tenis sobre la parte superior del bombín y empuja con fuerza. La presión creada en el esférico forzará el mecanismo y, como por arte de magia, la puerta se podrá abrir… o eso dicen.

Lo cierto es que parece que el método de la pelota de tenis no es el más eficaz, pues no siempre sale. ¿Mito? ¿Realidad? Si quieres comprobar si funciona o no, lo mejor es que pruebes tú mismo a hacerlo.

Método 6: Cuña inflable

El principio es el mismo que el de la varilla y el destornillador, pero, en vez de forzar la puerta con un aparato metálico que puede dañar la carrocería de nuestro coche, se utiliza una bolsa de aire inflable mediante una bomba manual que hará de cuña para abrir la puerta unos centímetros.

Con el hueco justo y necesario, introduce el palo, varilla, percha tuneada o lo que tengas más a mano, y busca el botón de apertura. Con un pulso mínimamente decente y algo de paciencia, acertarás en el botón correcto. ¿El aspecto negativo? Esta herramienta no es algo común de andar por casa, y hacerse con una de ellas resulta algo más caro que un destornillador, desde unos 15 euros, aproximadamente.

Método 7: Por la puerta del maletero

Si, por alguna estrambótica razón, la puerta del maletero de tu coche no está cerrada, puede que tengas la posibilidad de acceder al habitáculo desde ahí. En algunos vehículos, suele haber una manija en algún lugar del maletero que sirve para abatir la segunda fila de asientos desde dentro. Si es el caso, tira de ella y arrástrate para desbloquear las puertas y coger tus llaves.

Método 8: Baraja otras alternativas

Si ninguno de estos métodos te es válido, hay una serie de alternativas que pueden resultarte igualmente útiles pero, quizá, no sean tan prácticas:

  • Llama a un cerrajero.
  • Llama a la asistencia en carretera que tengas contratada.
  • Llama a la policía.
  • Pide a un amigo o familiar que te recoja.
  • Piensa en desplazarte en transporte público.
  • Usa las piernas con las que la vida te ha bendecido.

Fuente: AutoBild

La entrada ¿Cómo abro la puerta de mi coche si me he dejado las llaves dentro? aparece primero en Noticias.coches.com.



Consejos – Noticias.coches.com
leer más →

Alcántara, qué es y cómo limpiar este material de moda en los coches

Si te interesan un mínimo los coches, habrás oído hablar (no en pocas ocasiones) del Alcántara. Se trata de un material que cada vez se emplea con mayor asiduidad en los interiores de los vehículos, sobre todo los deportivos. Ahora ya es bastante habitual poder ver unos asientos en Alcántara e incluso el volante revestido de este tejido. Pero probablemente te preguntes qué es exactamente y cuáles son sus cuidados, pues a la vista parece más frágil que el tradicional cuero. Vamos a ir resolviendo éstas y otras dudas sobre el material de moda.

¿Qué es el Alcántara?

Lo que queda claro es que el Alcántara es un material textil que se usa para las tapicerías de los coches (entre otros muchos empleos) y que, aunque parezca algo nuevo, fue creado en 1970. El investigador japonés, Miyoshi Okamoto, creó y patentó cuando trabajaba para la empresa química Toray Industries. Posteriormente una empresa italiana llamada ENI llegó a un acuerdo para su explotación comercial, primero bajo el nombre de Antor y luego como Iganto.

En 1981 la empresa cambiaría de nuevo de nombre definitivamente adoptando el de Alcántara. Fuera de ese entramado empresarial y a modo de resumen, huelga decir que al material se le ha terminado por conocer popularmente por el nombre de la empresa que lo comercializa. Y si pasamos a su composición podríamos clasificarlo como un textil no tejido, que quiere decir que no hace falta convertir las fibras en hilo para unirlas, sino que se hace mediante procedimientos mecánicos, térmicos o químicos.

En este caso, el Alcántara se consigue al ir alineando fibras de poliéster muy finas en capas y uniéndolas en caliente mediante una resina de poliuretano. La proporción es de un 68 % para el poliéster y de un 32 % para el poliuretano y se usa el mismo patrón que patentó Okamoto. Posteriormente se realiza un proceso de hilado y picado para dotar al material de esa textura suave y mullida, que bien podría parecerse a la del terciopelo o a la del ante.

El Alcántara tiene propiedades muy destacadas más allá del atractivo diseño y tacto. Hablamos de que es un material realmente ligero, pesando alrededor de un 50 % menos que el cuero, motivo por el que se utiliza en coches de corte deportivo (en Lamborghini dicen ahorrar 5 kg en total con su uso). Pero al mismo tiempo presenta una resistencia notable, con un buen aguante a factores externos como el agua o la luz del sol.

Si seguimos hablando de ventajas hay que mencionar que se puede personalizar al máximo. Durante el proceso productivo se pueden emplear infinitud de colores, grosores y patrones de Alcántara. Por no mencionar que se trata de un material sintético y totalmente respetuoso con el medio ambiente. Aunque en el lado de los defectos está el aspecto que presenta después de un uso intensivo, perdiendo ese tacto tan especial y formándose pelotillas de lo más molestas. Es por eso que requiere unos cuidados especiales, ahora vamos a hablar de su limpieza.

¿Cómo se limpia el Alcántara?

Como decíamos, el Alcántara es resistente pero no eterno. Para alargar su vida y tenerlo en perfectas condiciones es necesario tener un mantenimiento correcto y darle los cuidados que se merece. La mejor forma es establecer una rutina y no dejar que acumule mucha suciedad. Se podría comenzar con una limpieza diaria de apenas unos minutos, que consistiría básicamente en quitar el polvo utilizando un cepillo suave, un paño seco o pasando el aspirador.

También sería recomendable establecer una limpieza semanal un poco más a fondo. En ella bastaría con pasar un paño blanco de algodón ligeramente humedecido, después de haber quitado el polvo. No debe hacerse con paños absorbentes ni aplicando mucha presión sobre el material, ya que se podría llegar a desteñir o manchar.

También se habla de una limpieza anual, que se podría realizar siempre que la tapicería fuera desenfundable. Ésta consiste en lavar el Alcántara en la lavadora con agua a 30º, detergente neutro y sin centrifugar en ningún caso. Se debe secar al aire y posteriormente cepillarlo ligeramente con un cepillo de cerdas suaves. Se podría llegar a planchar, pero tendría que ser con un paño blanco entre plancha y producto, y con una temperatura inferior a 110º C.

Si no fuera una tapicería desenfundable se puede recurrir a productos específicos para su limpieza, siempre que hayan sido aprobados por Alcántara. También hay una serie de procedimientos para distintos tipos de manchas. Si está localizada lo mejor es proceder cuanto antes (menos de 30 minutos) y eliminar los restos de la sustancia con una cuchara si es densa o con papel absorbente o una esponja para líquidos. Mejor sin frotar para no extender la macha. Después seguir eliminando con un paño humedecido limpiándolo entre pasada y pasada.

El fabricante da una serie de explicaciones muy específicas los distintos tipos de mancha y vamos a explicarlas a continuación.

Manchas solubles en agua

  • Zumo de fruta, mermelada, gelatina, jarabe o ketchup: usar agua ligeramente templada y enjuagar taponando con agua limpia.
  • Sangre, huevo, heces u orina: usar agua fría y aclarar con agua limpia (el agua caliente coagula estas sustancias).
  • Licores alcohólicos, vino, cerveza, coca cola o té: usar agua ligeramente templada y zumo de limón si queda mancha de color, luego enjuagar.
  • Lápices, cacao, chocolate, pastelería, helado o mostaza: usar agua ligeramente templada y enjuagar taponando con agua limpia.
  • Vinagre, gel, salsa de tomate, café azucarado: usar zumo de limón y repasar con agua ligeramente templada, posteriormente enjuagar con agua limpia.

Manchas no solubles en agua

  • Barra de labios, maquillaje, rímel, sombra de ojos, perfume, betún, aceite, hierba y rotuladores en general: taponar con alcohol etílico, luego proceder con agua y enjuagar.
  • Chicle y cera: congelar usando hielo dentro de una bolsa de plástico y retirar cuando se endurezca, después aplicar alcohol etílico.

Fuente: Alcántara

La entrada Alcántara, qué es y cómo limpiar este material de moda en los coches aparece primero en Noticias.coches.com.



Consejos – Noticias.coches.com
leer más →
AVISO LEGAL · LSSI · POLÍTICA DE COOKIES · POLÍTICA DE PRIVACIDAD



Este sitio emplea cookies como ayuda para prestar servicios. Al utilizar este sitio, estás aceptando el uso de cookies. OK Más información