Neumáticos baratos · Venta de neumáticos nuevos y de ocasión en Zaragoza · Todos los servicios para tu automóvil · Tfno. 617 591 427

Nuevas normas para patinetes eléctricos: sin seguro y con multas hasta 1.000 euros

El auge de los patinetes eléctricos está más que patente y es ya muy habitual su presencia en las grandes ciudades. Este hecho y algunos vacíos legales que se estaban dando, han obligado a la DGT a tomar cartas en el asunto. Ahora se actualizan con una instrucción previa a lo que será la normativa definitiva, que todavía está en fase de tramitación. Hasta entonces, vamos a hacer un repaso a las normas que deberían tener en cuenta todos los usuarios de este tipo de vehículos.

Aunque nos referimos a ellos como patinetes eléctricos, lo primero que ha hecho la DGT ha sido dar la definición de Vehículo de Movilidad Personal (VMP), que es el grupo en el que se encuadran. Se dice de aquellos vehículos “de una o más ruedas dotado de una única plaza y propulsado exclusivamente por motores eléctricos que pueden proporcionar al vehículo una velocidad máxima por diseño comprendida entre los 6 y los 25 km/h“.

Por lo tanto, ya queda claro lo que son los VMP y quedan excluidos los vehículos sin sistema de auto-equilibrio y con sillín, los que han sido concebidos para competición, los que son para personas con movilidad reducida y otros como los patinetes con asiento o los ciclomotores de dos ruedas. Por otro lado, aquellos que no superen los 6 km/h de velocidad están considerados como juguetes y tampoco entran dentro de la normativa.

La DGT recomienda al usuario que se fije a la hora de adquirir un VMP en que de verdad lo sea, sobre todo en que no supere la velocidad máxima. Hay que empezar diciendo que a los Vehículos de Movilidad Personal no se les exige una autorización administrativa para circular como la que tenemos en los coches. Tampoco es necesario contar con ningún tipo de permiso de conducir y no es obligatorio tener un seguro. A pesar de ello, si que tienen que cumplir con ciertas normas de circulación y se han destacado ocho conductas que se castigarán con una multa.

Multas a VMP

  • Alcohol y drogas: al igual que el resto de vehículos, los usuarios de VMP están obligados a someterse a pruebas de alcohol y drogas si lo requieren las autoridades. Las tasas máximas son iguales que las del resto de vehículos, por lo que se sancionará con 500 o 1.000 euros en función de la tasa y con la cantidad máxima si el positivo es en drogas. En este caso se podrá inmovilizar el VMP.
  • Teléfono móvil: como pasa con otros vehículos, el uso del teléfono móvil o cualquier otro sistema de comunicación está prohibido mientras se conduce bajo multa de 200 euros.
  • Auriculares: circular con unos cascos o auriculares conectados a una fuente de sonido también está penado con una sanción de 200 euros.
  • Casco: todavía no hay una norma general en el Reglamento General de Circulación, así que por el momento se regula con la Ordenanza Municipal de cada sitio. En el caso de que contemple el uso de casco obligatorio, se multará con 200 euros a aquellos que no lo lleven y se inmovilizará el vehículo.
  • Circular por aceras y zonas peatonales: los VMP no pueden circular por aceras y zonas peatonales, solo podrán hacerlo con la persona bajada guiando el vehículo a pie. Es otra conducta sancionable con 200 euros.
  • Pasajeros: los VMP han sido concebidos para llevar a una sola persona, si se circula con dos (o más personas) se impondrá una multa de 100 euros.
  • Luces: si se viaja de noche sin que el VMP tenga iluminación o sin prendas o elementos reflectantes, se considera conducción negligente y se sanciona con 200 euros de multa.
  • Paradas y estacionamientos: este último punto está regido por la Ordenanza Municipal de cada lugar, en Madrid por ejemplo se pueden estacionar en aceras “de forma excepcional” y “respetando un ancho libre de paso de tres metros “.

Fuente: DGT

La entrada Nuevas normas para patinetes eléctricos: sin seguro y con multas hasta 1.000 euros aparece primero en Noticias.coches.com.



Consejos – Noticias.coches.com
leer más →

Consejos sobre conducción: educación y cortesía al volante

Cuando nos ponemos a calcular el seguro de un coche online todos buscamos obtener el máximo de coberturas al menor precio posible. Algo parecido ocurre con la conducción, que perseguimos estar seguros en modificar hábitos. Pero mientras en el primer caso sí que es posible obtener una póliza completa a precio razonable, en el segundo todos debemos poner de nuestra parte.

Hace algunos años ya explicamos cómo ser un caballero al volante. Y es que hay ciertos gestos que deberíamos fomentar a la hora de conducir, facilitando la vida al resto de conductores. Vamos a repasar algunas de estas prácticas que todos deberíamos asumir de cara a garantizar una mejor seguridad vial… así como aquellas que deberíamos erradicar.

10 conductas que ayudan al resto

Antes de nada, debemos ponernos al volante tranquilos. Conducir un vehículo es una actividad que puede entrañar riesgos para los demás. Es algo que siempre debemos tener en cuenta. Incluso cuando tenemos prisa y hay un atasco: tú también estás eres responsable de que haya tanto tráfico en ese lugar en ese momento.

¿Qué puede ayudar? Pues un sinfín de detalles, que resumimos en diez puntos:

  • Un paso atrás a veces es una victoria: En un embotellamiento no llega primero el que más rápido va. Si ayudas en las incorporaciones y conduciendo de manera suave todos ganan fluidez. También tú.
  • Todos somos humanos, discúlpate: Es inevitable, todo el mundo comente alguna pequeña infracción. Lo mejor es reconocerlo y pedir perdón al otro conductor o peatón con la mano. De este modo conseguirás que no se exaspere, o al menos en un menor grado.
  • Da las gracias: Hay buena gente en la carretera. Cada día te encuentras con alguno, fíjate. Y si alguien tiene un detalle contigo (te deja incorporarte a la vía, por ejemplo), hay que agradecérselo. Así fomentarás que continúe con ese comportamiento.
  • Facilita maniobras: Si alguien te está adelantando, no pises el acelerador, ayuda a que vuelva a su carril lo antes posible. Y en incoporaciones a una autovía, cambiarse al carril izquierdo facilitará su labor para que lo haga de manera más segura.
  • Cuida a los peatones y ciclistas: Son los más vulnerables de la vía, sin apenas protección. Respeta los pasos de cebra y, en zonas donde sea habitual encontrarse con bicicletas, conduce con especial cuidado.
  • Limpieza: Nada de arrojar cosas a la vía. Circulas por un espacio público y, además, te expones a una multa.
  • Luces antes que claxon: En este caso siempre recuerdo la fábula de Pedro y el lobo. El claxon debería usarse solamente en situaciones de emergencia real, limitarse a ese uso. Si lo empleamos en cualquier momento, pierde su sentido y eficacia. Si has de avisar a alguien, usa antes una ráfaga de luces, molesta menos.
  • Aparca correctamente: Aunque sea un rato, aparcar en doble fila puede incomodar la salida de alguien. Lo mismo cuando dejas el coche en un paso de cebra o subido a una acera: puedes estar impidiendo que pase un descapacitado o un carro de bebé. Y evitarás multas.
  • Presta ayuda: No en todos los lugares se puede uno detener cuando ve una avería o un accidente. Pero la denegación de auxilio es un delito.
  • Calma en accidentes: En estas situaciones, lo importante es conservar la calma y no enzarzarse en discusiones sobre las responsabilidades del golpe. Para eso están los seguros.

10 conductas a erradicar cuando conduces

Sí, en algunas ocasiones todos llevamos un coche con el mismo desenfreno que tenemos en nuestra vida diaria. Pero no es un lugar (o no debería serlo) para descargar tensiones acumuladas. El coche es una herramienta de movilidad y la conducción debe ser placentera, nunca una válvula de escape. Deberías evitar actitudes como estas:

  • Acercarse demasiado: Cuando alguien circula muy despacio es muy posible que no pueda ir más rápido. Pegándote a su parte trasera no conseguirás nada aparte de ponerlo nervioso. Debes respetar la distancia de seguridad.
  • Lengua viperina: Es demasiado frecuente escuchar improperios dirigidos a otros conductores. Además de ser una grosería, puede provocar distracciones a otros conductores… y muchas veces no sabes a quién se los estás dirigiendo.
  • Uso del móvil: Además de ser (con razón) un motivo de multa, ir en el coche usando el móvil es una auténtica falta de respeto hacia otros conductores. No estás prestando la debida atención a un acto que requiere responsabilidad.
  • Adelantar por la derecha: Ojo, no nos referimos a rebasar a un coche en un atasco, sino directamente pasar por el lado equivocado. Podrías provocar un accidente. Aunque claro, es cierto que para ello antes deberíamos erradicar el siguiente comportamiento.
  • Circular por la izquierda: Se circula por el carril derecho y el izquierdo se emplea para adelantar. ¿Tan difícil es?
  • Apurar los discos en ámbar: Cualquier conducción agresiva es contraria a la buena educación. Ojo, no decimos rápida, sino agresiva (como adelantar en lugares no permitidos). Pero en un semáforo cuando está en ámbar es una situación demasiado peligrosa, para ti y para los demás, como para creer que tú estás por encima del bien y del mal.
  • No usar los intermitentes: Es increíble que tantos y tantos conductores obvien esta práctica. No usarlos es como decir a los demás que no te importa lo más mínimo que estén ahí. Es la forma más eficaz de informar a los demás de lo que vamos a hacer… y después ejecutarlo con seguridad.
  • Usar mal las luces: Hay que ver bien… y ser visto. Esto no significa que siempre debas ir con las luces largas o que a la mínima conectes el antibiebla. Eso molestará al resto de usuarios de la vía. En este sentido, comprobar
  • Salir con el tiempo justo: Es aquí cuando comienzan los problemas. Se coge el coche ya con un gran nivel de estrés y cualquier contratiempo no hará más que acrecentarlo.
  • Pillar los charcos a toda velocidad: Además de no ser muy inteligente (nunca sabes la profundidad del charco), este comportamiento, sobre todo en zonas urbanas, sólo consigue poder mojar a los viandantes.

La entrada Consejos sobre conducción: educación y cortesía al volante aparece primero en Noticias.coches.com.



Consejos – Noticias.coches.com
leer más →

4Motion: cómo funciona el sistema de tracción total de Volkswagen

Puede que tu objetivo sea marcar buenos tiempos en pista o que, sencillamente, quieras una conducción más segura en condiciones climáticas adversas. Un sistema de tracción total puede resultar un activo valioso para ambos casos. Prácticamente todos los fabricantes te ofrecen esta posibilidad en algunos de sus modelos. El mecanismo de Volkswagen, conocido hoy como 4Motion”, comenzó a gestarse a comienzos de los 80.

Volkswagen mostró en 1983 un prototipo llamado Passat Variant Tetra, el primero de la casa con un sistema de tracción integral. Bautizado inicialmente como Syncro”, el mecanismo estaba directamente relacionado con el desarrollado por Audi, su famoso “quattro“. Con el lanzamiento de la cuarta generación del Golf en 1998, el sistema abandonó el diferencial de acoplamiento viscoso por un embrague multidisco controlado electrónicamente.

¿Cómo funciona el sistema 4Motion de Volkswagen?

En todos los modelos con base MQB (plataforma modular con motor transversal) equipados con el sistema de tracción total 4Motion, la potencia se distribuye entre los ejes delantero y trasero de forma infinitamente variable mediante un embrague multidisco (Haldex). Normalmente, la potencia se transmite en su totalidad al eje delantero, ayudando en el ahorro de combustible. Sin embargo, en el caso de una pérdida inminente de tracción, el eje trasero se activa en una fracción de segundo.

Es por eso que el sistema 4Motion se considera un sistema de tracción a las cuatro ruedas permanentemente comprometido. Eso quiere decir que cualquier pérdida de tracción sobre el firme está prácticamente excluida. No hay una distribución fija de potencia. El reparto de esta se ajusta continuamente a las condiciones de conducción reales. Sin embargo, si alguna rueda desliza, la potencia se transmite inmediatamente a aquellas que la necesitan.

Por otro lado, los coches montados sobre la estructura MLB (plataforma modular con motor longitudinal) pueden estar equipados con un sistema de tracción permanente a las cuatro ruedas. En este caso, vehículos como el Volkswagen Touareg están equipados con un diferencial central bloqueable (Torsen) con distribución de par dinámico asimétrico que varía la entrega de potencia entre ambos ejes. Hasta el 70 % de la energía puede ir delante y hasta el 70 % detrás.

Pero, ¿cómo sabe el sistema 4Motion a qué ruedas ha de enviar más energía? Una unidad de control que opera el embrague Haldex monitorea constantemente la capacidad de tracción de las ruedas mientras está circulando. Detecta cuando una o más ruedas no consiguen suficiente agarre y redistribuye automáticamente la potencia a otras ruedas para compensar. Esto lo consigue a través de un sistema multiembrague que conecta ambos ejes en un instante.

Por ejemplo, si una de las ruedas comienza a girar en un barrizal, la fuerza del motor se transferirá a las ruedas que tienen mejor agarre. Al hacer esto, es más fácil mantener el control en condiciones peligrosas. Este proceso ocurre casi instantáneamente, generalmente antes de que el conductor pueda notar la pérdida de tracción. Aunque el sistema 4Motion no solo es práctico en firmes en mal estado, también ayuda en curvas y en pendientes muy pronunciadas.

La principal diferencia entre la configuración de Volkswagen y el resto de sistemas de tracción total es cómo se implementa. Los dispositivos estándar emplean sensores que monitorean la velocidad de las ruedas, mientras que el sistema 4Motion examina la velocidad del vehículo, la aceleración lineal y lateral, y el ángulo de guiñada para evitar hacer un derrape o trompo completo y aumentar la tracción.

De cualquier forma, hay que tener en cuenta que este dispositivo no convierte al coche en un todoterreno auténtico, ni mucho menos. Más allá de las virtudes mencionadas anteriormente, el sistema 4Motion de Volkswagen no se ha diseñado con el mundo off road en mente. Para estos menesteres, hay fabricantes que disponen de mejores configuraciones. Aunque seamos sinceros, la mayoría de los clientes de un Volkswagen no son asiduos aventureros campestres.

¿Qué modelos de Volkswagen ofrecen el sistema 4Motion?

El sistema 4Motion de Volkswagen no está disponible en los modelos más pequeños de la casa, como el T-Cross, el Up! o el Polo, ni tampoco en el Touran. Asimismo, tampoco está disponible en todas las mecánicas de la marca, solo en las más potentes. Sin embargo, sí que puedes tenerlo en un Golf TDI de 150 CV, en la vertiente prestacional R y la más aventurera Alltrack. En el caso del T-Roc, también está disponible en los motores gasolina y diésel de 190 CV.

4Motion también está presente en las versiones más potentes de los modelos Arteon, Passat, Sharan, California/Multivan, Tiguan y Touran. En el caso del Amarok y del Touareg, no hay otra opción disponible, dado que la mecánica de partida es el bloque V6 TDI de 3.0 litros. Salvo que tengas –o busques– un ejemplar con algunos años a sus espaldas, tan solo los modelos de pasajeros derivados de la Transporter y el Amarok ofrecen tracción total asociado a una caja de cambios manual.

Ahora bien, aunque la denominación “4Motion” esté designada a la marca Volkswagen, las distintas configuraciones de este sistema de tracción total también está presente en otros modelos del grupo:

  • SEAT (subsidiaria desde 1986): Lo denominan “4Drive”,
  • Skoda (subsidiaria desde 1991): Apuestan por lo sencillo y se llama “4×4”.
  • Audi (subsidiaria desde 1965): Hace lo propio con el nombre “quattro”.
  • Porsche (subsidiaria desde 2009): Añade la coletilla “4”.

Fuentes: Volkswagen UK, Motor.es

La entrada 4Motion: cómo funciona el sistema de tracción total de Volkswagen aparece primero en Noticias.coches.com.



Consejos – Noticias.coches.com
leer más →

Caracterísiticas que hacen a un coche seguro para sus ocupantes

La seguridad de un coche siempre es un tema candente, pero, ¿cómo se juzga realmente cuán seguro es un automóvil? Cuando llega el momento de comprar un vehículo nuevo, todos tenemos nuestras prioridades. Algunos ponderan más el carácter dinámico de un deportivo, mientras que otros podrán decantarse por la comodidad de un habitáculo espacioso o las habilidades campestres de un todoterreno. Sin embargo, la seguridad no debería ser un opcional, sino una prioridad.

Viajar en coche ahora es más fácil y seguro que nunca. Desde el primero que fuese lanzado a los caminos a finales del siglo XVIII hasta el más moderno, la tecnología ha evolucionado y ha hecho que sea mucho menos probable tener un accidente y, de tenerlo, minimizar sustancialmente los daños. Si bien aún puede ocurrir un choque, el riesgo de lesiones graves es mucho menor de lo que solía ser gracias a la introducción de múltiples características de seguridad.

Las características de seguridad en los coches mejoran exponencialmente. Por ejemplo, en 2004, la calificación promedio en este aspecto –en vehículos nuevos– fue de 4 estrellas y aumentó a 4,5 en 2009. Cuanto más reciente sea el coche, mucho mejor funciona ante impactos. En un fuerte incidente, un coche fabricado en la primera década del 2000 tiene, de promedio, un 45% menos de probabilidades de generar lesiones severas a sus ocupantes que aquellos fabricados en los 80.

El amplio abanico de elementos que conforman la seguridad del coche se divide, principalmente, en dos categorías: seguridad activa y seguridad pasiva. La primera de ellas hace referencia a la propia capacidad del vehículo para evitar una colisión, mientras que la segunda redunda en aquellos aspectos de la máquina que se encargan de proteger a sus ocupantes tras un accidente. Así, el ABS es un elemento de seguridad activa, mientras que el airbag es una característica pasiva.

Seguridad activa

La seguridad activa tiende a ser la menos comprendida entre los usuarios y, por tanto, tendente a ser pasada por alto. Gracias a instituciones como la EuroNCAP, cada vez son más los coches equipados con numerosos sistemas de asistencia al conductor que minimizan el riesgo humano. En los tiempos que corren, ¿qué coche vendido en Europa no cuenta varios airbag, ABS o ESP? ¿Y cuántas veces te han podido salvar estos dispositivos de un desenlace poco alentador?

Estos sistemas pueden hacer que el automóvil sea más predecible en su comportamiento, reducir la velocidad ligeramente para permitir que los neumáticos mantengan el agarre, incluso aplicar diferentes niveles de potencia de frenado a cada rueda para mantener el coche equilibrado. Todas estas cosas (desglosadas bajo estas líneas) hacen que sea más fácil para el conductor mantener el control y, por lo tanto, hacen menos probable que sufra un accidente.

Frenos antibloqueo (ABS). El ABS no solo ayuda a reducir la distancia de las detenciones, también evita que los frenos se bloqueen cuando el pedal es pisado con fuerza, otorgando la capacidad de manejar la dirección en lugar de deslizarte por el suelo sin remedio. Este componente se convirtió es una característica común a partir de los 90, y desde 2003 es obligatorio en todos los vehículos nuevos comercializados en Europa.

Control electrónico de estabilidad (ESC). Otros acrónimos utilizados por los fabricantes incluyen ASC, DSC, DTSC, ESP, VDC, VSA y VSC. Cada software puede tener un método de operación sutilmente diferente, pero todos tienen el mismo propósito: mantener el coche en el camino previsto en caso de que las ruedas pierdan agarre. Para ello, la electrónica opera sobre la entrega de potencia del motor y sobre los frenos de forma individual.

Control de tracción (TCS). El control de tracción evita las pérdidas de adherencia de las ruedas motrices. Se activa cuando el par motor y la presión que se ejerce sobre el acelerador no coinciden con el movimiento que el vehículo puede imprimir sobre la superficie. El sistema limita la potencia en las ruedas que no agarran y la envía a aquellas que sí lo hacen.

Sistema de frenado automático de emergencia (AEB). Los sistemas de frenado automáticos utilizan una variedad de sensores y cámaras para monitorear lo que hay delante. Este alertará audible y visualmente al conductor ante una colisión inminente. Si no toma ninguna decisión al respecto, el sistema AEB realizará automáticamente una detención de emergencia que reduzcan los efectos de la colisión. A baja velocidad, incluso pueden llegar a evitar un accidente.

Distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBD). Esta tecnología funciona en conjunto con los frenos antibloqueo (ABS), distribuyendo automáticamente la fuerza de frenado entre el eje trasero y delantero. Esto ayuda a minimizar las distancias de frenado en línea recta teniendo en cuenta factores como la carga de peso sobre cada rueda, el estado del firme o la velocidad del vehículo, entre otros.

Asistencia de mantenimiento de carril. Los sistemas básicos de asistencia de mantenimiento de carril, simplemente, advierten al conductor a través de una señal auditiva o mediante retroalimentación háptica (por ejemplo, un volante que vibra) si deja que se desvíe demasiado hacia el borde de la vía delimitada sin indicarlo. Los sistemas más avanzados realizan de forma automática ajustes de dirección para mantenerlo dentro del carril, aunque la mayoría dejarán de funcionar si detectan que el conductor no está sujetando el volante.

Alerta de ángulo muerto. Este sistema emplea cámaras para vigilar aquel espectro no visible por los retrovisores exteriores, pero igualmente presente en las cercanías del coche. Este advierte al conductor mediante una alerta luminosa (normalmente en la esquina más externa del espejo) si hay otro automóvil al lado tuya cuando circulas y existe la posibilidad de no verlo. Los más avanzados también pueden frenar o conducir el vehículo hacia el centro del carril.

Sistema de monitoreo de presión de neumáticos (TPMS). Los neumáticos son una de las partes más importantes del coche, pero también son muy vulnerables a los daños. Los cambios en la temperatura pueden disminuir su presión, provocando reventones o más desgaste. Es importante señalar que cualquier vehículo nuevo viene equipado con un sistema TPMS desde noviembre de 2014, pero en cualquier caso conviene hacer una revisión manual cada mes.

Control de crucero adaptativo. Este sistema no solo mantiene la velocidad del coche, sino que también puede acelerarlo o decelerarlo para seguir al vehículo que está adelante e incluso frenarlo hasta detenerse por completo si fuese necesario. Hasta hace poco, estos dispositivos solo estaban disponibles en vehículos de alta gama, pero ahora se están generalizando entre los modelos convencionales, ya sea un SUV de gran tamaño o un utilitario urbano.

Faros adaptativos. Casi la mitad de los accidentes en carretera ocurren por la noche. Los faros adaptativos ayudan a mejorar la visión en condiciones nocturnas, dado que reaccionan a la velocidad, dirección y elevación del automóvil, y luego alumbran la carretera de acuerdo con la dirección que tome el coche. Esta tecnología también aporta beneficios a la hora de reducir el deslumbramiento, además de hacer que tu camino se vea más nítidamente.

Diseño estructural. La seguridad activa trata solo de electrónica. Cualquier aspecto ingenieril de un coche que ayude al conductor a evitar un accidente es una característica de seguridad activa. El grosor y la ubicación de los pilares del parabrisas, por ejemplo, tienen un efecto importante en el campo visual. Además, un vehículo más ligero responderá con mayor rapidez a los cambios de dirección que un automóvil de peso elevado.

Los neumáticos modernos son mucho mejores para dispersar el agua bajo una fuerte lluvia. Una suspensión más sofisticada ayuda a mantener el equilibrio en la carretera, incluso a altas velocidades. En última instancia, un automóvil “activamente seguro” será uno que sea fácil de conducir, predecible en su comportamiento y que brinde confianza al conductor. Un comportamiento impredecible y una actitud vacilante no suele evitar tener un accidente.

Seguridad pasiva

La mayoría de las personas tienden a asociar “seguridad del coche” con “seguridad pasiva”, es decir, cómo protege el coche a sus ocupantes en caso de impacto. Las mejoras realizadas en el apartado de la seguridad pasiva en los últimos años han sido asombrosos. Pase a que muchos nos hemos acostumbrado a ver vídeos de crash tests en YouTube, especialmente por cortesía de EuroNCAP, aún sorprende la violencia de un accidente a alta velocidad.

Carrocería y chasis. Cualquier vehículo moderno es diseñado con la idea de entrar por la vista, pero también para arrugarse de una forma muy específica en caso de accidente. El objetivo tras esta idea es absorber y desviar la mayor cantidad de la energía del impacto del habitáculo. La cabina propiamente dicha está fuertemente reforzada, haciendo que los pilares de los coches sean mucho más gruesos y la línea de la cintura esté en un punto más elevado.

Las puertas también están fuertemente reforzadas con ventanillas más pequeñas y altas para un impacto lateral. El depósito de combustible debe montarse y construirse de modo que no se rompan y derramen su preciado líquido, reduciendo así la posibilidad de incendio. La columna de dirección tiene que colapsar para que no golpee al conductor en un impacto frontal, y el motor se separará de sus soportes y caerá debajo del coche para no obstruir el habitáculo.

Prácticamente todos los componentes están diseñados para romperse de cierta manera en un choque. Es por ello por lo que todavía puedes escuchar el sempiterno cliché de que “los coches nuevos se abollan con demasiada facilidad” o “los vehículos viejos eran más duros”. Nada más lejos de la realidad, pues si bien es cierto que las máquinas más veteranas pueden parecer más resistentes, no hay color a la hora de disipar la energía de un choque eficazmente del habitáculo.

Cinturón. Los pretensores del cinturón de seguridad absorben cualquier holgura en el mismo cuando detectan un choque inminente, manteniéndote fijo en tu asiento a pesar de que, en condiciones normales, el cinturón permite bastante movilidad. Los limitadores de carga, por otro lado, evitan lesiones al permitir que el cinturón se estire mientras se produce el impacto, de modo que no se ejerza demasiada fuerza sobre el cuerpo del pasajero, particularmente en su caja torácica.

Airbag. El airbag es un dispositivo de retención colocado en puntos de impacto comunes en todo el automóvil. Consiste en una bolsa de tela que se expande para amortiguar al conductor o pasajero durante una colisión. Introducido por primera vez en los 70, los airbag no comenzaron a tener un uso generalizado hasta finales de los 80 y no fue obligatorio hasta 1998. Para cumplir con el nivel de efectividad esperado, debe considerarse una ayuda suplementaria y usarse junto con los cinturones de seguridad.

Reposacabezas. Como bien dice su propio nombre, los reposacabezas están cuidadosamente diseñados para proteger la cabeza y el cuello de un latigazo cervical en un impacto de alcance por detrás. Una buena posición es clave: la parte superior debe estar nivelada con la equivalente de la cabeza, y esta no debe estar a más de un par de dedos de distancia cuando uno está sentado. Los reposacabezas activos se mueven vertical y horizontalmente, siguiendo el movimiento natural de la cabeza.

Visibilidad. Es de esperar que una buena visibilidad sea uno de los primeros objetivos de cualquier diseño nuevo. Desafortunadamente, con los coches modernos existe un conflicto entre la necesidad de fortalecer el habitáculo y la necesidad de ver desde el asiento del conductor. Esto significa que los más modernos tienden a tener una visibilidad más pobre gracias a unos pilares de gran tamaño, aunque compensan en gran medida con cámaras y/o sensores de proximidad.

Cristales. El cristal del parabrisas está preparado para que, en caso de accidente, no salten al habitáculo pequeños trozos que puedan dañar a los pasajeros del vehículo. Asimismo, las ventanillas laterales (especialmente las posteriores) son más débiles para poder romperse en caso de que la puerta se atasque y sea necesario hacer una extracción.

¿Puedo hacer que el coche sea más seguro?

Los modernos sistemas de seguridad hacen un trabajo fantástico al proteger a los ocupantes en caso de emergencia, pero no tiene mucho sentido tenerlos si otros aspectos del coche permanecen abandonados. Entonces, ¿qué tipo de cosas puedes hacer y deberías revisar en tu vehículo para asegurarte de que circulas con unas garantías mínimas de seguridad? El mantenimiento y el sentido común son aspectos clave en la seguridad de un vehículo.

Entre los aspectos más obvios y que, regularmente, son ignorados con relativa regularidad, podemos encontrar: objetos que no están firmemente sujetos en el habitáculo; faros, ventanillas y retrovisores teñidos de suciedad, estado de los neumáticos (profundidad y dibujo de la banda de rodadura), llantas dañadas, pastillas y discos de freno gastados, ruidos extraños, vibraciones parásitas o luces de advertencia que deberían de ser valoradas en su momento.

Conclusión

Grosso modo, ningún coche puede superar las leyes de la física. Si se aprieta demasiado en una curva en una carretera húmeda, dejará de importar que el coche tenga ABS, ESP, TCS o cualquier sistema de asistencia electrónica: las papeletas de comprobar el funcionamiento del airbag son altas. Y es que todas estas funciones necesitan de un componente esencial para garantizar su eficacia: un ser humano. Estar alerta y atento es la mejor manera de garantizar una conducción segura.

La entrada Caracterísiticas que hacen a un coche seguro para sus ocupantes aparece primero en Noticias.coches.com.



Consejos – Noticias.coches.com
leer más →
AVISO LEGAL · LSSI · POLÍTICA DE COOKIES · POLÍTICA DE PRIVACIDAD



Este sitio emplea cookies como ayuda para prestar servicios. Al utilizar este sitio, estás aceptando el uso de cookies. OK Más información